Todo este proceso se inicia con el registro de los
diversos terminales durante la iniciación de estos. De esta forma no tenemos ningún
problema de movilidad de los diversos puestos y usuarios. Incluso los distintos terminales
pueden obtener direcciones dinámicas mediante DHCP. Este registro permite realizar la
traslación antes señalada entre los identificadores de usuario y su localización
física de forma automática.
Es la responsabilidad principal del gatekeeper
mantener un control de todo el tráfico generado por las diversas comunicaciones, a
efectos de mantener un nivel aceptable de saturación de la red. El control de ancho de
banda permite al administrador fijar un límite de utilización, por encima del cual se
rechazan las llamadas bien sean internas o externas.
Otro aspecto importante que debe manejar el
gatekeeper es el enrutamiento de las llamadas. De esta forma, el propio gatekeeper puede
redireccionar las llamadas al gateway mas indicado o elegir un nuevo destino sí el
original no esta disponible. En este punto es donde una solución software puede dotar al
administrador del sistema de herramientas potentes de control y definición de reglas.
En cuanto a otras capacidades añadidas, podemos
pensar en el control de costes de llamadas, control de centros de atención al cliente,
etc.
Gateways
Como último elemento del sistema nos encontramos
con el eslabón con toda la telefonía actual. Los gateways permiten que toda llamada
dirigida a la red telefónica conmutada pueda establecerse sin intervención directa del
usuario.
Realmente todo el funcionamiento se produce de una
forma totalmente transparente en ambos sentidos, pudiendo recibir y emitir llamadas
directamente desde nuestro ordenador personal sin ningún problema.
Calidad
En todo el proceso de la comunicación intervienen
diversos factores que nos determinarán la calidad del servicio ofrecido.
En el caso que nos ocupa, existen principalmente dos
elementos que nos determinan esta calidad, el algoritmo de compresión utilizado y el
retraso en la propagación de la señal.
La comunicación sobre la propia red de datos, nos
obliga a compartir ancho de banda con todo el conjunto de aplicaciones que se ejecutan en
nuestra red. Por ello es necesario disminuir en lo posible la saturación de la red y de
esta forma asegurarnos de no producir un colapso de todas nuestras comunicaciones.
Para ello se utilizan algoritmos de compresión,
que, sin disminuir la calidad del sonido notablemente, si reduzcan drásticamente el ancho
de banda utilizado.
En una codificación normal, por ejemplo PCM, el
muestreo de la señal con una resolución y frecuencia determinada se inyecta en la
corriente de datos. Con ello la calidad obtenida puede ser de un nueve sobre diez,
ciertamente alta pero a costa de necesitar 64 Kbits por segundo para la transmisión.
Con los actuales algoritmos de compresión de
predicción lineal, podemos alcanzar niveles de calidad de siete u ocho sobre diez y
rebajar el ancho de banda necesario a 5,3 Kbits por segundo.
En cuanto a la propagación, en todo el sistema se
acumulan diversos retrasos producidos por diversos motivos.
Primero interviene la necesidad de comprimir
paquetes de un tamaño concreto. Realmente se produce un retraso por acumulación de la
señal. En este orden hablamos de retrasos del orden de 30 ms.
Posteriormente se producen retrasos en el
tratamiento de la señal, aunque estos no deben sobrepasar el propio retraso de
acumulación.
Por último nos encontramos con el retraso propio de
la red. Aquí interviene la propagación propia de la red, routers, etc.
Como norma general el retraso total introducido en
una comunicación puede oscilar sobre los 200 ms. Siendo una medida dependiente de la red
y bastante oscilante.
Como resumen podemos decir que la calidad total del
servicio es algo inferior a la obtenida por la telefonía tradicional, pero dentro de unos
márgenes totalmente aceptables.
Aplicación
Dentro de todo este marco presentado, podemos
repasar en que puede afectar el paso a Voz IP de las comunicaciones de voz principalmente
para las empresas.
Empezamos por la propia instalación de red. Hasta
el momento, toda instalación requería un cableado para datos y otro independiente para
voz. La instalación de una sola red dentro del ámbito de la empresa ya de por sí supone
una ventaja importante, si a esto añadimos costes de mantenimiento, gestión, etc., la
ventaja es clara.
Otro aspecto importante ligado a la instalación de
la red es que realmente la red de datos suele estar más ramificada que las redes de voz.
Multitud de compañías con sucursales, delegaciones o filiales mantienen conexiones
permanentes entre las diversas localizaciones para centralización de datos informáticos.
Con un sistema integrado de Voz IP, toda llamada interna es realmente interna, sin
necesidad de contar con soporte externo.
Dando un repaso detallado al hardware necesario
pasamos a los teléfonos o terminales. Aquí pueden coexistir claramente soluciones
híbridas con teléfonos IP y teléfonos software en función de las necesidades de cada
usuario.
Por último el gatekeeper y su equivalente
centralita digital también representa un ahorro importante a igualdad de prestaciones.
Es también importante analizar las diversas
posibilidades añadidas que el control de las comunicaciones vía software puede aportar
en cuanto a escalabilidad, posibilidad de crecimiento, tendencia a abaratamiento de
costes, etc.